El denominado Mercado de Las Américas, ubicado en la ciudad de Abancay, se encuentra en el centro del debate público debido a su avanzado estado de deterioro, lo que ha generado preocupación entre la población por posibles riesgos en su infraestructura.

La obra, que se arrastra desde la gestión del exalcalde Noé Villavicencio, presenta diversas deficiencias visibles como filtraciones, humedad, daños en techos y estructuras comprometidas, lo que pone en duda su operatividad y seguridad.

Diversos sectores ciudadanos han cuestionado la falta de acciones concretas por parte de las autoridades competentes, así como la ausencia de un pronunciamiento técnico definitivo por parte de la Contraloría General de la República del Perú, entidad encargada de supervisar el uso de los recursos públicos.

Según reportes, representantes de la Contraloría realizaron una visita al lugar el pasado 20 de abril; sin embargo, hasta el momento no se ha emitido un informe concluyente sobre el estado de la infraestructura.

La población demanda claridad y medidas inmediatas, señalando la necesidad de determinar si el recinto es apto para su uso o si representa un riesgo para comerciantes y ciudadanos.

El caso ha reabierto el debate sobre la ejecución de obras públicas y la responsabilidad de las autoridades en garantizar infraestructuras seguras y funcionales en la región Apurímac.